La gente habla mucho del breadcrumbing en el contexto de parejas o relaciones que aspiran a ser románticas. Pero yo lo vivo a menudo con las amistades y grupos donde se planean quedadas de diversa índole. Quedadas en las que todo parece ir bien y de repente alguien propone un cambio de plan para asistir a tal evento. Evento que incidentalmente se cancela. Entonces, quien lo propuso dice que quedar sin el evento no le viene bien… vaya, qué casualidad.
Se planea una actividad de senderismo con previsión de lluvia y alerta naranja y, a pesar de mis intentos por una alternativa más segura, se mantiene hasta el final. Concretamente, hasta menos de dos horas antes, momento en el cual se empieza a proponer un plan en interior al que ya no tengo ni los medios ni las ganas de asistir. Pero me quedo con ese resquicio de esperanza.
Me apetece preguntar: y si en este club de lectura sale más votado el libro que yo propongo y no me viene bien la fecha para comentarlo, ¿se haría igualmente sin mí?
Pero no lo hago. Porque sé que, desde la distancia, me van a mirar mal y me van a criticar.
Siento que antes socializar no era tan difícil. La gente ha cambiado mucho. O yo he cambiado más de lo que pienso. No lo sé. Pero algo es diferente. Quiero echarle la culpa a la pandemia, a la sociedad… pero no sé si nada de eso tiene sentido. Solo quiero encontrar a alguien que me entienda.
Siento que antes socializar no era tan difícil. La gente ha cambiado mucho. O yo he cambiado más de lo que pienso. No lo sé. Pero algo es diferente. Quiero echarle la culpa a la pandemia, a la sociedad… pero no sé si nada de eso tiene sentido. Solo quiero encontrar a alguien que me entienda.
Ese momento en el que juntan sus manos y que para mí se siente como una alusión a la alianza de los mosqueteros (o a los mosqueperros, si lo preferimos) es ese resquicio de esperanza que necesito para pensar en que una relación de tres sería totalmente natural y viable.
Seguramente fui la única persona de la sala a la que se le ocurrió esa posibilidad.
La transformación en mariposas para mí simboliza haber alcanzado la libertad, pero la libertad de estar sola. Y, en la vida real, la soledad es difícilmente sostenible. Sin una red de apoyo, tarde o temprano nos acabamos cayendo de una u otra manera. Y algunos pozos son muy profundos.
